jueves, 15 de febrero de 2018

Cápsula

Mi letra se aclara y  mi pensamiento se diluye en la tinta celeste, sobreponiéndose las celdas de cuadros del papel

Por fin estoy en la mesa del rincón del bar, donde leo, escucho música con mis auriculares y me siento tranquilo y des- desesperanzado en mi cápsula de auto-estimulación mental y sensorial.

La soledad es la falta de amor y en su busca  nos ponemos en movimiento, si no físicamente, a través de la tecnología. Antes las cartas cumplían la función de poner en otros lugares, en otras mentes, nuestro pensamiento, hoy los escribimos en el ciberespacio por donde quiera que vamos.

Este movimiento, aunque sea pequeño,  es como una señal lumínica emitida desde un barco, un mensaje que si no consigue el contacto, la sinapsis, si nadie la ve, carece por completo de sentido.

Machos alfa versus nombres buenos.

Mientras la sociedad, y especialmente las mujeres, sigan admirando y apoyando la existencia de los machos alfa (Sinónimo de hijos de puta redomados) e incluso les permitan aparearse con ellas, dejando así que  propaguen su estirpe violenta y sus despiadadados ideales, el mudo seguirá tal cual es.

Sin embargo, mientras tanto hombres buenos, aunque gorditos, fenecen en la más ignominiosa soledad, sin descendencia y con ellos todos perdemos la  esperanza rn un mundo mejor.

Todos tenemos nuestra responsabilidad en la posible mejora de nuestras vidas y de la sociedad, así que, cada cual que cargue con sus maletas.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Violencia

Imagino a alguien que atraviesa al enemigo con su lanza. Esta es una escena que hace pocos siglos habría sido fácil de ver.

Hoy la violencia es psíquica, ya nos hemos acostumbrado a ella y no la vemos, o no la queremos ver porque, cuando el uso de ansiolíticos y antidepresivos aumenta, pensamos que es en gran parte por culpa del estrés, de la vida tan competitiva que llevamos y esto es cierto, pero una vez que llegamos a esta conclusión, ya no vamos un poco más allá en el pensamiento, para descubrir que palabras como estrés o competitividad, no son más que eufemismos de violencia.

Se dice que los animales salvajes como las cebras, no padecen estrés porque sólo huyen cuando los leones las persiguen y que nosotros padecemos estrés,  porque actuamos siempre como si siempre nos persiguiera un león. Nuestro cuerpo está siempre al límite, produciendo adrenalina, aunque el peligro haya pasado ya.

Esto es una falsedad y un engaño, porque el cuerpo humano reacciona ante la vida correcta e inconscientemente y si segrega adrenalina de forma constante es porque se siente en peligro constántemente, porque la existencia que lleva está llena de competitividad y de estrés, es decir, es en esencia, una vida violenta.

martes, 13 de febrero de 2018

Refugiados en el Vaticano

Oigo en las noticias que el Papa Francisco ha llamado a los países de la Unión Europea a cumplir con su obligación con los refugiados. Investigo un poco para ver si la Cabeza de la Iglesia ha hecho su parte del trabajo y leo que el Vaticano tiene una Sección de Migrantes Refugiados, bajo la dirección del propio Santo Pontífice, que alienta a los demás, a asistir a estas personas desplazadas. 
Me entero de que el Vaticano tiene de hecho acogidas a varias familias sirias de diferentes religiones, aunque no consigo averiguar cuantas, algunas informaciones hablan de doce personas en 2015 y nueve más en 2016. No encuentro más datos del 2017 ni del 2018 . No son muchas, pienso, y me parece una pena. 

Muchos sentimos alegría cuando vimos, al principio de su papado, a Francisco decir todas aquellas cosas tan avanzadas para la Iglesia, y aunque sabíamos que al fin y al cabo este Papa es también sólo un hombre, y sobre todo un cura, y que él solo no puede cambiar en pocos años casi dos mil años de conservadurismo religioso, esperábamos mucho más.
Hablo de tema con una persona que me dice que sí, que hay más refugiados en el Vaticano, en los espacios, que dice, utilizó la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial para acoger a los judíos. No puedo confirmar sus palabras, pero aunque fueran ciertas, todos esos refugiados, a la vista no están, ni siquiera en internet (Ojalá me equivoque en esto).


A mi personalmente me hubiera gustado ver la Plaza de San Pedro cerrada al turismo y llena de tiendas de campaña para asistir a los refugiados, porque como recibí una educación religiosa, sé que fue para esto para lo que Jesucristo creó la Iglesia, o al menos eso nos decían los curas en las interminables clases de religión y en las misas obligatorias, en las que escuchamos miles de veces aquello de que "Hay que predicar con el ejemplo" 


Pienso en San Pedro llena de refugiados ¿Cuántos cientos o miles, cabrían en la plaza más grande de Europa? e intento imaginar el ejemplo ético y moral que supondría para la Unión Europea, a la que unas palabras de buena voluntad desde el balcón no van a a ablandar. 


No es que espere que esto suceda, pero al imaginarlo me entristece que alguien que tiene tanto poder en el mundo para cambiar las cosas, tan fácilmente. se conforme con hacer gestos, que sin duda son de agradecer, pero que se quedan en eso, en gestos, en política, al fin y al cabo.


Asuntos como este demuestran que no es la gente la que se ha alejado de la Iglesia, es la propia Iglesia la que se ha alejado si misma, dejando lamentáblemente a sus feligreses (entre los que dicho sea de paso, hace décadas que no me encuentro) huérfanos de liderazgo moral.