Y yo me pregunto: ¿existe la relación sin compromiso? Y, tras pensar un poco, me contesto que no, que de hecho la relación es el compromiso.
La prueba irrefutable de que esto es así es que el grado de compromiso, mayor o menor, es lo que precisamente define la relación: más compromiso, más relación; menos compromiso, menos relación y, por tanto, ningún compromiso, ninguna relación.
Sin compromiso, nada puede progresar, por eso, en latín, el compromiso significaba: "enviar hacia delante".
Por eso es imprescindible el compromiso sincero, pues sin sinceridad no sería tal compromiso; para avanzar en cualquier cosa, y para tener cualquier relación de cualquier tipo que se pretenda tener.
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