152- No hacen falta más pensadores pero sí más pensantes.
153- Yo, que ni aspiro ni expiro, me conformo con mis pobres suspiros.
154- No hay gesto pequeño sino receptor insensible.
155- Nunca se posee nada, ni siquiera bajo las sábanas en mitad de la noche. No se posee nada, sólo se siente.
156- No es incomprensión, es desatención, falta de escucha, de comunicación de lo profundo. Para ser comprendido primero hay que ser escuchado.
157- En la relojería, los cientos de segunderos que hay expuestos en las vitrinas crean entre todos, cada vez que avanzan, un único segundo que es eterno.