331- La culpa que siente la persona abusada se produce, en mi opinión, porque una parte de ella recrimina a otra parte de sí misma el no haber evitado el abuso, el no haberse defendido o el no haber contado lo sucedido. Este reproche es injusto, porque la parte que vivía en aquel entonces no pudo de ninguna de las maneras actuar de otra forma. De hecho, si hubiera podido defenderse, no habría habido un abuso, sino una pelea. Todo lo anterior se comprende muy bien racionalmente pero la emoción de la culpa no puede dejar de existir en la memoria, ni dejar de irrumpir ni de ser sentida.
De esto se desprende también que tenemos mucha gente dentro de nosotros a la que ni siquiera podemos comprender, y si no podemos comprendernos a nosotros mismos ni en nuestra propia experiencia, ¿cómo podemos esperar comprender a los demás?


