371- ¿Cómo puede ser que la inacción genere desorden? No es la inacción lo que provoca el desorden, es el tiempo, ese en el que tardan las cosas a volver a su estado natural, que es el caos.
372- No se puede llegar a ser, simplemente se es.
371- ¿Cómo puede ser que la inacción genere desorden? No es la inacción lo que provoca el desorden, es el tiempo, ese en el que tardan las cosas a volver a su estado natural, que es el caos.
372- No se puede llegar a ser, simplemente se es.
Solo los incautos se fían de aquello que no conocen y al parecer hay muchos más incautos de los que nunca se imaginó que había, a juzgar por la confianza de la mayoría en la “Inteligencia” artificial.
Dicho sea de paso, que la inteligencia sin sensaciones sin sentimientos, sin inconsciente, no es inteligencia, sino una operación de búsqueda, o de cálculo.
410- Los que quieren cambiarlo todo nunca tienen los repuestos preparados.
406- La ambición no existe, lo que existe es la avaricia.
407- No es competitividad, es avaricia.
408- La avaricia todo lo echa a perder, pues con ella no hay justicia y casi todos, en realidad todos, salimos perjudicados.
395- Leo en un libro sobre la ansiedad que las personas que padecemos esta enfermedad nos cuesta mucho mantener conversaciones insustanciales, y es cierto, yo me siento incapaz, ahora sé el porqué. Es como si necesitara llenar mi cabeza con pensamientos densos para que mis miedos no puedan tener ni un solo hueco para acceder a la conciencia.
391- Hay que elegir, competitividad o respeto.
392- Si no se ve la poesía que hay en el mundo, no se puede percibir la realidad de este.
393- No somos capaces de cooperar más que para destruir.
394- El artista es aquel que no puede evitar serlo, de la misma forma que el alto no puede evitar ser alto.
409- Después de haber leído algo sobre el comportamiento de las masas, creo yo que el mundo funciona a pesar de ellas y gracias al contrapeso que las personas por su cuenta ejercen a diario, con sus pensamientos, con sus actos propios y con su humanidad.
381- Silencio
El silencio es una forma de humillación, el no hablar a alguien, el no permitir que el otro hable, es sin duda una forma de agresión.
El silencio no es la ausencia de silencio, que en un mundo que vibra no puede existir, el silencio es ante todo, la escucha, el silencio es la escucha.
Todos vamos poco a poco, según envejecemos, dejando de ser cada cosa que éramos. Lo que uno no piensa nunca antes de tiempo es que uno deja de ser también el sueño de alguien.Y eso sí que es el principio del fin del olvido.
Lo malo de tener un trastorno ansioso-depresivo es que no se sabe dónde empieza la ansiedad y dónde empieza la depresión, pues ambas cosas son entonces una sola cosa diferente a las dos que la forman y debería, por tanto, tener su propio nombre distinto a los otros dos.