miércoles, 15 de abril de 2026

155- El libro de las cosas que se desvanecen Desinterés

El desinterés de los jóvenes no tiene nada que ver con los diferentes objetos de interés que se ponen a su alcance, sino con lo contrario, con que nunca se les ha expuesto al vacío, al aburrimiento, en el que uno explora su interior, sus propias capacidades imaginativas, en el que uno busca no un entretenimiento, sino muchos, hasta que encuentra uno que se convierte en su pasión, sea este la lectura, la música, el caminar, el conversar, pintar, escribir, fotografiar, etc.

Al ofrecerles continuos estímulos a los niños se evita que estos encuentren los suyos, y así todo lo presentado se convierte en una masa que nunca llega a entretener por ser ajena.

De esta forma se destruye la curiosidad de las personas atiborrándolas de actividades y de objetos sin sentido propio para ellas.

Sería mucho más efectivo que los niños vieran a sus padres leer, jugar al ajedrez, tocar un instrumento musical, pero para eso, para encontrar padres así en más hogares habría que retroceder en el tiempo unas cuantas generaciones.

Hoy día la gente ya ha sido educada durante mucho tiempo en este fomento del desinterés, y las personas son desinteresadas, en el sentido de que andan vacías de interés, de curiosidad, y esto sí que es un problema tremendo.































El Libro interminable 126- Educación

Dicen los psicólogos que el cerebro sólo puede ver lo que ya conoce, entonces conocer es en gran parte reconocer en lo nuevo algo viejo. Romper este círculo es algo heroico e inhumano. Hablo del aprendizaje mismo de cualquier cosa y de la necesidad de vincular lo nuevo a algo ya conocido para que esto pueda aprenderse y de la necesidad de la repetición para fijar los contenidos. Hay que ser consciente de la energía y la fuerza que esto requiere.

domingo, 12 de abril de 2026

El Libro interminable 103- Fuera de plano

 Se recuerda desde fuera del plano porque en realidad no se recuerda, se es recordado.

El Libro Interminable 122,.123, 124 Duermevela, Soledad, Ficción

 

122- Muchas veces en mis duermevelas mis pensamientos se transforman en frases musicales, así está de cerca el pensamiento de la palabra, de la frase y del arrullo.

123- La soledad no es falta de compañía sino de comprensión.

124- La realidad es una ficción.

El libro interminable 115, 116, 117- El amor

115- No hay amor menos correspondido que el amor por el silencio.

116- No nos salva la religión; nos salva el amor.

117- No entiendo cómo la gente puede preferir la libertad al amor, que es lo que da sentido a la vida. Sin él, ni la seguridad ni la libertad nos sirven de nada. ¿Para qué quiere uno la libertad si no es para amar? Quizá lo que prefiere la gente es la libertad al esfuerzo que requiere trabajar profundamente para tener y merecer el amor.

Todavía hay quien no sabe que sin amor no hay libertad. 

El Libro interminable 95- Autoficción

Es importante que cada cual tenga clara cuál es la historia que se cuenta a sí mismo porque esta autoficción es lo que somos, es nuestra vida misma. Por eso es tan necesario saber de dónde venimos, quiénes fueron nuestros antepasados, dónde vivieron, cómo llegaron a ser lo que fueron, y lo que llegaron a ser, porque en algún lugar tiene que empezar nuestra historia.

martes, 7 de abril de 2026

El libro interminable- 87

87- Estoy en un bar y veo a un niño bastante poco agraciado; le faltan, además, varios dientes. Todo el mundo respeta a esta criatura, él también colabora, pues es respetuoso con los demás clientes y todo este proceso es de lo más natural y sencillo, y yo me pregunto: ¿Cómo puede ser que no seamos capaces de extender este respeto por los niños a los humanos adultos? Esto, creo yo, nadie lo sabe.

El libro interminable 81- Pseudoentorno

81- Antes podíamos tener fe en nuestro entorno; sabíamos que lo que oíamos, veíamos, lo que percibíamos con nuestros propios sentidos, era en general cierto.

Más allá de este entorno, podíamos creer en el pseudoentorno -que es el siguiente círculo, donde la información llega de segunda mano-, si confiábamos en las fuentes que nos proporcionaban dicha información.

Hoy día, por obra de la tecnología y de la inteligencia artificial, ya ni siquiera podemos confiar en lo que percibimos por nosotros mismos. Zygmunt Bauman hablaba muy brillantemente de que el nuestro es un mundo líquido, pero este, a una velocidad y con una aceleración nunca antes vista, se está transformando bajo nuestra misma mirada en un mundo gaseoso.

sábado, 4 de abril de 2026

El libro interminable 80. Dualidad

80- La dualidad entre el cuerpo y la mente no existe. Los dos son una misma cosa, porque la mente está en el cerebro, así que no existe eso que se ha dado en llamar psicosomático. Para reflejar esta unicidad haría falta otra palabra, quizá hasta una nueva.