martes, 7 de abril de 2026

El libro interminable- 87

87- Estoy en un bar y veo a un niño bastante poco agraciado; le faltan, además, varios dientes. Todo el mundo respeta a esta criatura, él también colabora, pues es respetuoso con los demás clientes y todo este proceso es de lo más natural y sencillo, y yo me pregunto: ¿Cómo puede ser que no seamos capaces de extender este respeto por los niños a los humanos adultos? Esto, creo yo, nadie lo sabe.

El libro interminable 81- Pseudoentorno

81- Antes podíamos tener fe en nuestro entorno; sabíamos que lo que oíamos, veíamos, lo que percibíamos con nuestros propios sentidos, era en general cierto.

Más allá de este entorno, podíamos creer en el pseudoentorno -que es el siguiente círculo, donde la información llega de segunda mano-, si confiábamos en las fuentes que nos proporcionaban dicha información.

Hoy día, por obra de la tecnología y de la inteligencia artificial, ya ni siquiera podemos confiar en lo que percibimos por nosotros mismos. Zygmunt Bauman hablaba muy brillantemente de que el nuestro es un mundo líquido, pero este, a una velocidad y con una aceleración nunca antes vista, se está transformando bajo nuestra misma mirada en un mundo gaseoso.

sábado, 4 de abril de 2026

El libro interminable 80. Dualidad

80- La dualidad entre el cuerpo y la mente no existe. Los dos son una misma cosa, porque la mente está en el cerebro, así que no existe eso que se ha dado en llamar psicosomático. Para reflejar esta unicidad haría falta otra palabra, quizá hasta una nueva.

jueves, 2 de abril de 2026

El libro interminable 72- Ayuda

72- Cuando el individuo pide ayuda, se le aísla en medio de nuevos reproches y de nuevas exigencias y acusaciones. Este es un procedimiento tosco, que ya no engaña a nadie; es una forma de violencia muy cruel que debe desaparecer si sus ejecutantes no quieren acabar pagados con similares monedas.

miércoles, 1 de abril de 2026

El libro interminable 68- La desintermediación

 68- La desintermediación no es algo gratuito para los que la padecen, pues si eliminamos a parte de los intermediarios, el trabajo que estos hacían recae en las partes de la cadena productiva que todavía quedan en pie.

Así, por ejemplo, hoy día muchos músicos realizan ya todas las tareas, desde la composición, los arreglos, la grabación y producción hasta la venta de su producto, ya sea mediante conciertos o mediante la venta de sus grabaciones a través de la red, y todo lo demás, incluyendo la gestión de su imagen y el desarrollo de las campañas de marketing.

Esto no es un tema baladí, pues supone volver a trabajar como se hacía antes de la Revolución industrial y de la época de Adam Smith, antes de la distribución del trabajo, cuando una sola persona, siguiendo el ejemplo del propio Smith, fabricaba todos los alfileres uno a uno, ella sola, y aunque hoy día los diferentes procesos de la producción musical pueden ser ejecutados físicamente por una sola persona que trabaje duramente, de sol a sol, gracias a los avances tecnológicos, se origina un nuevo abuso, puesto que, aunque la parte física se ha simplificado, toda la parte mental de cada una de esas profesiones que ahora ejerce un solo músico, todos esos trabajos, recaen en el cerebro de un solo trabajador.

No se sorprenda la gente si cada vez hay más enfermedades raras, pues el exceso de trabajo, sea este físico o mental, cualquier herida, sea esta física o mental, siempre acaba dañando el sistema nervioso central y/o periférico, que es donde se producen la percepción, el placer, el dolor, y donde está la mente, que en estos tiempos sedentarios recibe más castigo todavía que el cuerpo, que es la que más sufre y la que hace, en su deterioro, que todo, también el cuerpo que recorre con todas sus terminaciones nerviosas, nos duela todavía más.

El libro interminable 55

55- Visito un bazar chino y me sorprendo de la cantidad de utensilios que hay que sólo sirven para hacer una única tarea. Esto me hace pensar en la cantidad de cosas absurdas e inútiles que nos da por hacer y también la de desprovistos de accesorios que venimos los humanos al mundo.

martes, 31 de marzo de 2026

El libro interminable- 52

52- Qué curioso es ver a los abuelos llevar a los nietos a tomar el aperitivo dominical. Los nietos con sus teléfonos y sus auriculares puestos. La abuela también con sus mensajes de teléfono, y el abuelo perplejo, de brazos cruzados.

La nieta está viendo una película mientras el nieto juega pegado a su pantalla.

En realidad es la misma situación de siempre, pero antes el fastidio era mayor, estaba repartido de otra forma y era menos visible; cada uno se escondía en sus pensamientos. En algo nos hemos movido, lo que no se sabe es hacia dónde.

lunes, 30 de marzo de 2026

El libro interminable 40

 40- Los recuerdos no tienen temperatura, sólo un color de fondo, una especie de filtro fotográfico con el que vemos todo.

Algunos recuerdos son capaces de excitar el cuerpo e incluso se pueden utilizar para ello.

Un tipo de recuerdos llevan a otros similares pero sólo los nostálgicos se mantienen en la mente por más tiempo. Sin embargo, los recuerdos eróticos incitan al onanismo, y por este medio puede salir la energía sobrante sin llegar a envenenarnos.

Para la tristeza no existe válvula de escape prevista de forma natural, ni orgasmo que la alivie.

domingo, 29 de marzo de 2026

154- Pensar


Para pensar, o para no pensar, que es en realidad otra forma de pensar, porque la actividad cerebral no se puede apagar y encender a voluntad, hay que bloquear el sonido, pero el sonido no se bloquea para pensar o para no pensar, se bloquea para dejar de oír, o para oír otra cosa. Así nos quedamos a medio camino de eso que no es silencio, porque el silencio no existe, y para lo que tampoco tenemos nombre, sin llegar casi nunca a pensar, o a no pensar, que como digo es también la misma actividad del cerebro.

sábado, 28 de marzo de 2026

153- Autoficción

¿Cómo funcionan el autorrelato, la autoficción por dentro de nosotros?

Como buenamente pueden, pero siempre moviéndose, cambiando para no hacernos perder el precario equilibrio en el que flotamos.

Y estas ficciones individual, colectiva y mundial que se superponen y se entremezclan en cada cual, son la razón de que nunca podamos acceder a la verdad, si es que existe.