domingo, 12 de abril de 2026

Libro Interminable 122,.123, 124 Duermevela, Soledad, Ficción

 

122- Muchas veces en mis duermevelas mis pensamientos se transforman en frases musicales, así está de cerca el pensamiento de la palabra, de la frase y del arrullo.

123- La soledad no es falta de compañía sino de comprensión.

124- La realidad es una ficción.

El libro interminable 115, 116, 117- El amor

115- No hay amor menos correspondido que el amor por el silencio.

116- No nos salva la religión; nos salva el amor.

117- No entiendo cómo la gente puede preferir la libertad al amor, que es lo que da sentido a la vida. Sin él, ni la seguridad ni la libertad nos sirven de nada. ¿Para qué quiere uno la libertad si no es para amar? Quizá lo que prefiere la gente es la libertad al esfuerzo que requiere trabajar profundamente para tener y merecer el amor.

Todavía hay quien no sabe que sin amor no hay libertad. 

Libro interminable 103- Fuera de plano

 Se recuerda desde fuera del plano porque en realidad no se recuerda, se es recordado.

Libro interminable 95- Autoficción

Es importante que cada cual tenga clara cuál es la historia que se cuenta a sí mismo porque esta autoficción es lo que somos, es nuestra vida misma. Por eso es tan necesario saber de dónde venimos, quiénes fueron nuestros antepasados, dónde vivieron, cómo llegaron a ser lo que fueron, y lo que llegaron a ser, porque en algún lugar tiene que empezar nuestra historia.

martes, 7 de abril de 2026

El libro interminable- 87

87- Estoy en un bar y veo a un niño bastante poco agraciado; le faltan, además, varios dientes. Todo el mundo respeta a esta criatura, él también colabora, pues es respetuoso con los demás clientes y todo este proceso es de lo más natural y sencillo, y yo me pregunto: ¿Cómo puede ser que no seamos capaces de extender este respeto por los niños a los humanos adultos? Esto, creo yo, nadie lo sabe.

El libro interminable 81- Pseudoentorno

81- Antes podíamos tener fe en nuestro entorno; sabíamos que lo que oíamos, veíamos, lo que percibíamos con nuestros propios sentidos, era en general cierto.

Más allá de este entorno, podíamos creer en el pseudoentorno -que es el siguiente círculo, donde la información llega de segunda mano-, si confiábamos en las fuentes que nos proporcionaban dicha información.

Hoy día, por obra de la tecnología y de la inteligencia artificial, ya ni siquiera podemos confiar en lo que percibimos por nosotros mismos. Zygmunt Bauman hablaba muy brillantemente de que el nuestro es un mundo líquido, pero este, a una velocidad y con una aceleración nunca antes vista, se está transformando bajo nuestra misma mirada en un mundo gaseoso.

sábado, 4 de abril de 2026

El libro interminable 80. Dualidad

80- La dualidad entre el cuerpo y la mente no existe. Los dos son una misma cosa, porque la mente está en el cerebro, así que no existe eso que se ha dado en llamar psicosomático. Para reflejar esta unicidad haría falta otra palabra, quizá hasta una nueva.

jueves, 2 de abril de 2026

El libro interminable 72- Ayuda

72- Cuando el individuo pide ayuda, se le aísla en medio de nuevos reproches y de nuevas exigencias y acusaciones. Este es un procedimiento tosco, que ya no engaña a nadie; es una forma de violencia muy cruel que debe desaparecer si sus ejecutantes no quieren acabar pagados con similares monedas.

miércoles, 1 de abril de 2026

El libro interminable 68- La desintermediación

 68- La desintermediación no es algo gratuito para los que la padecen, pues si eliminamos a parte de los intermediarios, el trabajo que estos hacían recae en las partes de la cadena productiva que todavía quedan en pie.

Así, por ejemplo, hoy día muchos músicos realizan ya todas las tareas, desde la composición, los arreglos, la grabación y producción hasta la venta de su producto, ya sea mediante conciertos o mediante la venta de sus grabaciones a través de la red, y todo lo demás, incluyendo la gestión de su imagen y el desarrollo de las campañas de marketing.

Esto no es un tema baladí, pues supone volver a trabajar como se hacía antes de la Revolución industrial y de la época de Adam Smith, antes de la distribución del trabajo, cuando una sola persona, siguiendo el ejemplo del propio Smith, fabricaba todos los alfileres uno a uno, ella sola, y aunque hoy día los diferentes procesos de la producción musical pueden ser ejecutados físicamente por una sola persona que trabaje duramente, de sol a sol, gracias a los avances tecnológicos, se origina un nuevo abuso, puesto que, aunque la parte física se ha simplificado, toda la parte mental de cada una de esas profesiones que ahora ejerce un solo músico, todos esos trabajos, recaen en el cerebro de un solo trabajador.

No se sorprenda la gente si cada vez hay más enfermedades raras, pues el exceso de trabajo, sea este físico o mental, cualquier herida, sea esta física o mental, siempre acaba dañando el sistema nervioso central y/o periférico, que es donde se producen la percepción, el placer, el dolor, y donde está la mente, que en estos tiempos sedentarios recibe más castigo todavía que el cuerpo, que es la que más sufre y la que hace, en su deterioro, que todo, también el cuerpo que recorre con todas sus terminaciones nerviosas, nos duela todavía más.