Mi gato Epi y yo hemos estado leyendo estos días "Homenaje a Cataluña" de George Orwell, que habíamos rechazado desde hace mucho tiempo por ser de tema bélico, que no nos gusta nada, pero por suerte Orwell va más allá y hace que esté libro sea un clásico imprescindible para conocer el interior la guerra civil, desde un punto de vista subjetivo, como el propio autor advierte en su obra, pero absolutamente honesto, y eso es lo que más valor le da, en mi humilde opinión, a su relato, en el que se cuentan también las luchas intestinas del bando republicano durante la contienda, que él sufrió en sus propias carnes (Qué pena sobre la ya muy penosa guerra civil nos ha dado esto).
Hay un momento en el libro en el que Orwell, al ver un tren que marcha al frente, se contagia de ese ardor guerrero y dice, que no puede evitar "revivir ese pernicioso sentimiento tan difícil de evitar de que la guerra, a fin de cuentas, es algo glorioso" y esta reflexión tan sincera y tan descorazonadora, me ha recordado lo importante que es, creo yo, dejar de enseñar en las escuelas de todo el mundo, que asesinos de masas como Alejandro Magno, Julio César. Napoleón, Carlos V, Cortés, Isabel I de Inglaterra o Moctezuma, fueron "Grandes hombres (o mujeres)" "Conquistadores" , "Emperadores" y no asesinos de masas, que erigieron su poder sobre la sangre de otros pueblos, para que dejen de ser modelo para la infancia y la juventud, y evitemos así que sigan apareciendo otros asesinos de masas como Hitler, Stalin, Netanyahu, Putin o Trump, que ya ha atacado siete países en poco más de año y medio, además de haber impulsado y colaborado en el Genocidio de Gaza.
La guerra ha sido ya demasiado tiempo considerada una "vocación" y ya es hora de que deje de serlo.
En fin, que aquí dejo mi opinión sobre este volumen por si a alguien le pudiera interesar.

