81- Antes podíamos tener fe en nuestro entorno; sabíamos que lo que oíamos, veíamos, lo que percibíamos con nuestros propios sentidos, era en general cierto.
Más allá de este entorno, podíamos creer en el pseudoentorno -que es el siguiente círculo, donde la información llega de segunda mano-, si confiábamos en las fuentes que nos proporcionaban dicha información.
Hoy día, por obra de la tecnología y de la inteligencia artificial, ya ni siquiera podemos confiar en lo que percibimos por nosotros mismos. Zygmunt Bauman hablaba muy brillantemente de que el nuestro es un mundo líquido, pero este, a una velocidad y con una aceleración nunca antes vista, se está transformando bajo nuestra misma mirada en un mundo gaseoso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario