miércoles, 1 de abril de 2026

El libro interminable 68- La desintermediación

 68- La desintermediación no es algo gratuito para los que la padecen, pues si eliminamos a parte de los intermediarios, el trabajo que estos hacían recae en las partes de la cadena productiva que todavía quedan en pie.

Así, por ejemplo, hoy día muchos músicos realizan ya todas las tareas, desde la composición, los arreglos, la grabación y producción hasta la venta de su producto, ya sea mediante conciertos o mediante la venta de sus grabaciones a través de la red, y todo lo demás, incluyendo la gestión de su imagen y el desarrollo de las campañas de marketing.

Esto no es un tema baladí, pues supone volver a trabajar como se hacía antes de la Revolución industrial y de la época de Adam Smith, antes de la distribución del trabajo, cuando una sola persona, siguiendo el ejemplo del propio Smith, fabricaba todos los alfileres uno a uno, ella sola, y aunque hoy día los diferentes procesos de la producción musical pueden ser ejecutados físicamente por una sola persona que trabaje duramente, de sol a sol, gracias a los avances tecnológicos, se origina un nuevo abuso, puesto que, aunque la parte física se ha simplificado, toda la parte mental de cada una de esas profesiones que ahora ejerce un solo músico, todos esos trabajos, recaen en el cerebro de un solo trabajador.

No se sorprenda la gente si cada vez hay más enfermedades raras, pues el exceso de trabajo, sea este físico o mental, cualquier herida, sea esta física o mental, siempre acaba dañando el sistema nervioso central y/o periférico, que es donde se producen la percepción, el placer, el dolor, y donde está la mente, que en estos tiempos sedentarios recibe más castigo todavía que el cuerpo, que es la que más sufre y la que hace, en su deterioro, que todo, también el cuerpo que recorre con todas sus terminaciones nerviosas, nos duela todavía más.

El libro interminable 55

55- Visito un bazar chino y me sorprendo de la cantidad de utensilios que hay que sólo sirven para hacer una única tarea. Esto me hace pensar en la cantidad de cosas absurdas e inútiles que nos da por hacer y también la de desprovistos de accesorios que venimos los humanos al mundo.

martes, 31 de marzo de 2026

El libro interminable- 52

52- Qué curioso es ver a los abuelos llevar a los nietos a tomar el aperitivo dominical. Los nietos con sus teléfonos y sus auriculares puestos. La abuela también con sus mensajes de teléfono, y el abuelo perplejo, de brazos cruzados.

La nieta está viendo una película mientras el nieto juega pegado a su pantalla.

En realidad es la misma situación de siempre, pero antes el fastidio era mayor, estaba repartido de otra forma y era menos visible; cada uno se escondía en sus pensamientos. En algo nos hemos movido, lo que no se sabe es hacia dónde.

lunes, 30 de marzo de 2026

El libro interminable 40

 40- Los recuerdos no tienen temperatura, sólo un color de fondo, una especie de filtro fotográfico con el que vemos todo.

Algunos recuerdos son capaces de excitar el cuerpo e incluso se pueden utilizar para ello.

Un tipo de recuerdos llevan a otros similares pero sólo los nostálgicos se mantienen en la mente por más tiempo. Sin embargo, los recuerdos eróticos incitan al onanismo, y por este medio puede salir la energía sobrante sin llegar a envenenarnos.

Para la tristeza no existe válvula de escape prevista de forma natural, ni orgasmo que la alivie.

domingo, 29 de marzo de 2026

154- Pensar


Para pensar, o para no pensar, que es en realidad otra forma de pensar, porque la actividad cerebral no se puede apagar y encender a voluntad, hay que bloquear el sonido, pero el sonido no se bloquea para pensar o para no pensar, se bloquea para dejar de oír, o para oír otra cosa. Así nos quedamos a medio camino de eso que no es silencio, porque el silencio no existe, y para lo que tampoco tenemos nombre, sin llegar casi nunca a pensar, o a no pensar, que como digo es también la misma actividad del cerebro.

sábado, 28 de marzo de 2026

153- Autoficción

¿Cómo funcionan el autorrelato, la autoficción por dentro de nosotros?

Como buenamente pueden, pero siempre moviéndose, cambiando para no hacernos perder el precario equilibrio en el que flotamos.

Y estas ficciones individual, colectiva y mundial que se superponen y se entremezclan en cada cual, son la razón de que nunca podamos acceder a la verdad, si es que existe.

sábado, 21 de marzo de 2026

118- Revivir

Dicen los psicólogos que las relaciones interrumpidas se retoman en el mismo lugar donde se dejaron.

Por eso, creo yo, que cuesta tanto retomarlas, porque cuando dos personas se separan lo hacen porque hay entre ellas desavenencias o causas externas que muchas veces no se quieren recordar ni revivir.

Por mucho que todo el mundo diga lo contrario en realidad a casi nadie le gusta volver al pasado.


viernes, 20 de marzo de 2026

109- Rendimiento

Parece mentira que llamemos rendimiento al rendimiento, así sin inmutarnos, teniendo en cuenta que si no me equivoco esta palabra tiene la misma raíz que rendirse, las dos palabras vienen del latín reddere: devolver, restituir, rendir o entregar, así que cuando rendimos al máximo, nos rendimos al máximo, que es lo que siempre se nos exige, nos sometemos al máximo.

Teniendo en cuenta que este sometimiento es planetario y que en muchos casos bordea si no entra en el terreno de la esclavitud, y que este esfuerzo no revierte en el común, lo que aún tendría un pase, sino en el uno por ciento más rico, y que llevamos siglos y siglos en la misma situación yo diría que "pa" broma ya vale.


110- Desempeño

Tampoco está mal la utilización de la palabra desempeño, que significa quitar el empeño, quitar la deuda, la carga, desempañar algo.

De esta forma cuando uno desempeña bien su trabajo, se quita de encima una carga, el empeño, la deuda, aunque la deuda en realidad la tenga el empleador, porque el trabajo se paga después de haberse realizado, así durante un mes entero el empleador es el que va acumulando una deuda con el empleado que es lo que le paga a final de mes.

jueves, 19 de marzo de 2026

Desigualdad

                                                             



Nos molesta más el ruido que se puede evitar. No se soporta de igual manera el follón de una obra necesaria para mejorar las aceras de nuestra calle, que el de los vecinos de arriba, que se empeñan en arrastrar los muebles de la cocina, para barrer las migas del desayuno, a las siete de la mañana, quitándonos una hora de sueño a diario, pues esta molestia podría eliminarse fácilmente.

Si habláramos con nuestros vecinos al respecto y no hicieran nada, y nos siguieran despertando a diario con los chirridos de sus muebles, consideraríamos esta actitud una falta de buena vecindad y de respeto. 

Con la desigualdad pasa lo mismo, si uno es más o menos fuerte, hábil, listo, alto, guapo que su hermano, considera estas cosas simples diferencias, e incluso, hasta cierto punto la diferencias pueden llegar a denominarse diversidad. Esto, salvo a algún envidioso, no suele perturbar a nadie, es algo inevitable, e intentamos por tanto no solo asumirlo, sino sacarle partido, compartiendo en lo posible, las diferentes cualidades y pertenencias de cada cual.

Que un pequeño porcentaje de la población mundial acapare la mayor parte de la riqueza mientras una gran mayoría, posee lo justo, o directamente pasa calamidades, esto deja de ser una diferencia inevitable para convertirse en una injusticia terrible, porque no solo es algo cruel y evitable, sino que es una inmoralidad que se da por el mero hecho de acumular, de gastar en bobadas horteras el pan de la humanidad.

Seguramente en el caso de los vecinos podríamos ejercer algún tipo de presión, ya que se acuestan pronto, podríamos aporrear con un palo, cada media hora, a partir de las diez de la noche todo el techo de la casa, para asegurarnos de que si nosotros no dormimos en paz ellos tampoco puedan hacerlo, el respeto hay que cultivarlo. ¿ Pero qué hacer en el caso de los multimillonarios que andan haciendo el memo con el dinero que otros necesitan para subsistir? 

No puede el autor recomendar el lanzamiento de cocteles Molotov o de bombas Orsini al paso de sus coches, pues esto sería ilegal y de muy mal gusto, y además no serviría de mucho, pues la seguridad nos "abatiría" al momento y los blindajes salvarían a los lelos. Poco podemos hacer al respecto, eso está claro, pero sí que podemos no ensalzarlos, no ponerlos a nuestros menores como modelos, explicarles a nuestros niños, que eso que ven ahí no es un multimillonario, sino un imbécil, que Napoleón no fue un genio militar, si es que esto puede llegar a existir, sino un asesino de masas que empezó veintisiete guerras y que arrasó medio mundo por querer llegar a ser alguien, que el querer ser superior es un signo inequívoco de inferioridad, y que una buena vida no es andar destruyendo al prójimo y hacer el idiota constantemente, y también, y esto sí debería ser efectivo, si llegáramos a hacerlo, ejercer nuestro poder sobre el mercado comprando lo justo y necesario y dejando de adquirir las inutilidades que les hacen ricos, para que al no vender tantos móviles, por ejemplo, las empresas se vieran en la obligación de invertir en cosas que realmente nos hicieran más fácil la vida, la nuestra, y no las suyas. 

El lujo es una horterada y todo lo innecesario es o acaba siendo perjudicial, para cada uno de nosotros como individuos y como comunidad.

Ya sé que predico en el desierto, pero esto último, como lo anterior, es otra cosa que no me perdonaría dejar de hacer.

Fotografía, autor Carlos Capote https://www.flickr.com/photos/carloscapote/2613837588/

Este archivo se encuentra bajo la licencia Atribución-CompartirIgual 2.0 Genérica de Creative Commons de Wikipedia