Cloroformo
Siempre he querido tener un frasquito de cloroformo. Pasan los años y ese deseo infantil,en vez de menguar, aumenta. Cuanta más gente conozco más deseo el bote de cloroformo. Su inconsciencia o la mía. Al fin y al cabo, en caso grave, siempre puedo aplicarme a mi mismo un trapo empapado en la beatífica sustancia.Ay, lo que daría yo por un frasquito de cloroformo
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