lunes, 26 de enero de 2026

Nostalgia


Hay quienes vemos como se nos impregnan las cosas de recuerdos. Tengo una pluma verde que me regaló una antigua novia hace tiempo que no puedo utilizar, porque su tacto, su olor, su peso interfieren al estar llenas de  pasado en los escritos,  en mis pensamientos.

Tengo también un reloj que fue de mi padre y que apenas usó, y que está disgregado de sus imágenes, así que me es extraño llevarlo. 

Al lado de la puerta de mi habitación hay una vieja papelera forrada de piel que ha estado en todas mis casas, que no han sido pocas y que ha sido fervientemente arañada por todos mis gatos.

Tras la puerta el suave abrigo de plumas gris que me regaló mi última y por lo visto no definitiva novia y que no puedo ponerme, a pesar de su calidez, pues aunque guardamos buena relación, no me gusta sentirme solo medio abrazado por él, por ella. 

Ay la nostalgia, efecto secundario y castigo inmerecido de los hombres buenos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario